BIOGRAFÍA

«La música fue mi primer amor y será también el último». Esta simple frase describe a la perfección la vida de Janis Nikos.
Alguien que lleva la música tan dentro como Janis, nacido en la ciudad griega de Salónica, sabe que está destinado a llegar a los grandes escenarios y a lo más alto de la industria musical.
Desde muy joven, Janis practicaba interpretando a su manera los éxitos de grandes artistas como Elvis Presley, Tom Jones o Roy Orbison, siempre con su inconfundible voz y su temperamento mediterráneo. Su talento encandiló no solo a su abuela, que siempre fue su mayor apoyo, sino también al público de su país, desde su ciudad natal hasta Atenas, la capital.
Janis llegó a Alemania por motivos familiares: sus padres regentaban un restaurante griego en la ciudad de Mönchengladbach, al que Janis acudía durante sus vacaciones para ayudarles con el negocio. En la cocina del restaurante era frecuente ver a Janis con la guitarra en una mano y la cuchara de madera en la otra; por mucho trabajo que hubiera, nunca abandonaba su pasión.
Janis no tardó mucho en ganarse por primera vez al público en tierras alemanas, concretamente en el bar Fantasy.
Tras su regreso a Grecia, la llegada al éxito era solo cuestión de tiempo.
Por su gran sentido del deber, Janis cumplió con el servicio militar en su país y, durante ese tiempo, su carrera musical se vio interrumpida.
Esa espera tuvo su recompensa, ya que, poco tiempo después, Janis tuvo el honor de poder colaborar con los compositores y músicos griegos más conocidos.
Grandes de la música como Stavros Kougioumtzis, Georgos Hatzinasios, Christos Liritzis, Yannis Spanos y Thanasis Gaifilias, galardonados con importantes premios por sus trabajos musicales para películas y series de televisión, reconocieron el talento de Janis y respaldaron al joven cantante.
La experiencia de estos grandes músicos, unida al talento y al temperamento de Janis, le ayudó a conseguir la puesta en escena única que sigue caracterizando al artista griego hoy día.
En sus actuaciones, el público adora su voz modulada y su estilo sobre el escenario, que recuerda al de Elvis Presley o Tom Jones.

Los padres de Janis, llenos de orgullo, solían poner sus canciones de fondo en su restaurante en Alemania, hasta que un día el mismísimo Bernd Clüver se fijó en la música del joven artista. Clüver quedó prendado al instante de aquella voz que sonaba por los altavoces, y sin dudarlo pidió a Janis que dejase Grecia y volviera a Alemania; estaba decidido a producir su música y llevarle a la fama.
Así fue como empezó a forjarse la gran trayectoria del artista.
Fue después de mudarse a Alemania, concretamente a Ismaning, cuando su carrera empezó a despegar. Actualmente, no hay programa sobre música schlager que Janis no haya visitado en su larga lista de apariciones televisivas, y sus temas ocupan los puestos más altos de las listas de éxitos.
Pero Janis no se duerme en los laureles de la fama, al contrario: el artista acude a clases de canto y vocalización para seguir creciendo como músico, bajo la tutela nada más y nada menos que de Seth Ricks y Dennis Heath, que han trabajado para estrellas de la talla de Barbara Streisand, Michael Jackson o Diana Ross.

Además de crear sus propios temas, para Janis también es importante compartir su inspiración con otros artistas.
Así, su éxito como cantante se extiende también a la composición y a la producción para otros músicos y, de hecho, tiene su propio estudio de grabación en Ismaning, donde da forma a nuevos trabajos musicales.
Artistas como Olaf, Die Paldauer, Alexander Rier, Patrick Himmel y muchos otros confían desde hace tiempo en la intuición de Janis Nikos, y saben que su pasión por la música schlager está presente en todos y cada uno de sus temas.
A pesar de su ya extensa carrera, Janis se siente en plena forma y con ganas de seguir deleitando a su público con nuevas creaciones.
Y es que la música fue su primer gran amor y será también el último.